no te quemes la cabeza por un poco de placer


domingo, 28 de agosto de 2011

Cuando al punto final de los finales no le quedan dos puntos suspensivos

Es un "perdón, no me queda fuerza de voluntad para seguir intentándolo". Es una lástima, hubiera sido algo bueno. Es un te extraño, un te necesito, un te quiero que quedan en la nada. Es un “vos lo quisiste así, no yo”, un “tomate tu tiempo, tu larguísimo tiempo, yo voy a estar acá como siempre”. Es un “me voy de tu vida”. Es un "adiós, no puedo más, me doy por vencida". Es un punto final, un "hasta nunca", un "ojala que encuentres a alguien mucho mejor". Es un "yo hice lo que pude para hacerte feliz".

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Y te condena mi celoso corazon cuando le contas tu historia
nunca conocio la gloria en cuestiones del amor.
Y se que nunca se me va a olvidar tu voz, aunque pierda la memoria
con acercarse a la victoria se conforma un perdedor.
Y te tendre que dejar escapar, se que lo voy a lamentar
pero te digo amor que hay que saber cuando parar.